Macarrones con ragú de soja texturizada. Cada día hacen más productos derivados de la soja.  Hace unos tres meses escuché decir la palabra soja texturizada por primera vez.

Macarrones con soja texturizada. Este ingrediente es increíble. Digo esto, porque después de más de dos horas de cocinar el ragú con soja texturizada, el resultado final era como si fuera carne de verdad.

Macarrones con ragú de soja texturizada

La soja texturizada me ha sorprendido a mi misma. Yo que soy una “tester” hubiera dicho perfectamente que estaba comiendo: Macarrones con  ragú (boloñesa) de carne picada de ternera. Con queso parmesano, que en realidad eran anacardos pulverizados. Este plato es todo un trampantojo (risas).

La ventaja de este producto es que contiene la misma cantidad de proteína que la carne, y no contiene grasas.

Como estoy a dieta, y tengo limitaciones de cosas que no puedo comer, y me gusta comer sano, cuando encuentro productos desconocidos, me hace feliz hacer pruebas. Esta soja texturizada ha sido un gran descubrimiento. Espero que os guste este falso ragú de Macarrones con ragú de soja texturizada.

De venta en tiendas de dietética.

Ingredientes para 4 comensales:

1/2 l  de caldo de zanahoria

2 botes de tomate triturado

50 g de soja texturizada

320 g de macarrones

Anacardos sin tostar

2 l de agua mineral

1 trozo de apio

1 zanahoria

Orégano

AOVE

Sal

Macarrones con raguElaboración:

La noche anterior ponemos en remojo la soja. Al día siguiente escurrimos y tiramos el agua.

En una cazuela, ponemos tomate,  soja texturizada, zanahoria cortada muy pequeña, añadimos un tronco pequeño de apio y sus  hojas, orégano y sal.

Cuando veamos que se ha quedado sin  jugo, añadimos caldo de zanahoria dos o tres veces según nos pida.

Cocinamos más de dos horas. Retiramos cuando veamos que la soja texturizada esta blandita.

Hervimos los macarrones, los escurrimos y añadimos el ragú. Ponemos la cazuela en el fuego y damos vueltas hasta que todo quede integrado.

Servimos los macarrones en el plato y espolvoreamos con anacardos pulverizados.

Nota:

Quedará mucho mejor si  hacéis un buen sofrito.