Doy las gracias a Miriam Del blog …
El  invitado de invierno aquí
por ese magnifico y sencillo plato.

Desde aquí la felicito de nuevo,fue su cumpleaños ayer.

!!!Feliz cumpleaños querida amiga!!!

Ayer fui de visita a su blog, y no le dejé ningún comentario, 
pensé… la voy a sorprender.

Pero a la noche no pude  resistirme y le dije…
He hecho tu receta , mañana la cuelgo.

!!! Exquisita¡¡¡

He copiado el texto integro de ella , puesto que lo he hecho igual.
Solo he variado las cebollas,como a Miguel no le gustan.
Estaba tan bueno que no le dio importancia a encontrarse algunos trozos.

Ingredientes:
  • 4 cebollas pequeñas o 3 medianas( yo he puesto dos)
  • 15 g de jengibre fresco
  • 15 g de ajo
  • 250 g de tomate (puede ser natural o de bote triturado)
  • 450 g de garbanzos (peso cocido)
  • 4 clavos de olor
  • 1 vaina de cardamomo
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro
  • 1 cucharadita de comino
  • 1/2 cucharadita de garam masala*
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 15 granos de pimienta negra (si no os gusta la pimienta, podeís usar guindilla)
  • 50 g de aceite de oliva virgen
  • Sal al gusto

* El garam masala es una mezcla de especias sin moler de composición relativamente variable, pero que suele llevar canela, semillas de cilantro, clavos de olor, pimienta negra y cardamomo (el mío tiene también anís estrellado). Ahora se encuentra en tiendas gourmet, pero si no lo tenéis, no pasa nada. La proporción es muy pequeña y de todos modos se puede suplementar con una pizca más de pimienta, de cilantro y de clavo, y un pellizco de canela.


    1. Si no usáis garbanzos en conserva o no tenéis restos del cocido (no temáis, no se nota nada el sabor del cocido, porque los sabores del curry son demasiado pronunciados), coced los garbanzos con un par de hojitas de laurel el tiempo requerido y en paz. Los reserváis. 
    2. Se pelan los ajos, las cebollas y el jengibre. Se toma la mitad de la cebolla y se tritura bien con todo el jengibre y el ajo, en Thermomix o en otra maquinilla; se reserva el puré obtenido. 
    3. Se lavan los tomates y se trituran también; se reservan. 
    4. Se juntan todas las especias y se muelen, lo mejor es hacerlo en un molinillo de café; para limpiarlo se muele un puñado de granos de arroz y después las especias. No hace falta que las especias queden reducidas a polvo por completo, de hecho es difícil que la canela quede molida del todo. Si queréis aseguraros de que quedan molidas bien finas, tenéis que molerlas una por una, sin mezclar. Y aún así, en función de la potencia del molinillo, puede que no queden muy finas. Una vez bien vaciado el molinillo de las especias molidas se vuelve a hacer lo mismo, porque de lo contrario el café os sabrá a curry. Se reservan las especias. 
    5. Se pica la cebolla restante y se sofríe despacio hasta que caramelice un poco y quede tostadita, pero sin quemarse (unos 12 minutos a t. Varoma en la Thermomix). Cuando está en su punto, se añade el puré de cebolla, jengibre y ajo. Se sofríe todo otros 7-8 minutos. A continuación, se añaden las especias y se sofríen unos 2 minutos, para potenciar los sabores. Por último, se añade el tomate y se sofríe otro ratito, a ojo de buen cubero, para que reduzca un poco el líquido. No doy tiempo porque la cantidad de agua depende del tomate que utilicéis. 
    6. Por último, antes de que se seque del todo la salsa, se mezclan los garbanzos, se revuelve bien, y se deja cocer todo junto tapadito unos 5 minutos, para que los garbanzos tomen el sabor. Se sala bastante, por la cantidad de cebolla que lleva, se mezcla bien y se prueba. Se ajusta si es necesario. Y a disfrutar de este sencillo curry bien calentito.