ensalada en tabla de albaricoques y pera

No puedo comer una ensalada en ningún restaurante. Desde que he probado las mías, no puedo vivir sin ellas. Es la verdad, lo siento así.

Esta es la número 10 que hago presentada en tablas de madera. Ninguna es igual, aunque repito algunos ingredientes básicos. Para mi son tan deslumbrantes, con tanto colorido, que solo con verlas ya me emocionan.

Ahora tenemos como fruta de temporada los albaricoques. Me gusta el contraste que hace su sabor dulce con la ensalada.

No todas las ensaladas son como esta Tabla de ensalada con albaricoques, tan colorida, jugosa y refrescante. Mientras escribo, recuerdo lo que nos pasó en un bar una vez.

Cuando me cambié de piso, fuimos Miguel y yo a comer a un restaurante de menú que había tres puertas al lado de casa, no fuimos por la comida evidentemente, ni por el local, ya que nada prometía, pero si él hijo de los dueños que era encantador.

Lo había  conocido en una clase de terapias alternativas (el era maestro de reiki) y me cayo genial, era tan especial, dulce, tranquilo, y con tanta luz, que conectamos enseguida. Nos veíamos de vez en cuando, ya que a veces yo iba a desayunar a su bar.

Un día le dije a Miguel… ¿Vamos a comer al bar de al lado? y allí que nos fuimos.

Nunca olvidaré aquel día ni aquel menú. Me pedí una ensalada, mi cara se transformo de inmediato, lo que tenía delante de mi eran cuatros hojas, estiradas con la mano, (lo digo porque las ensaladas quedan bonitas con volumen)  era fea, solitaria, triste, sin sabor, y la habían hecho sin ganas. Solo tenía dos ingredientes: lechuga iceberg, y dos rodajas de tomate. Normalmente las ensaladas te transmiten, alegría, ganas de comer, una ensalada variada llena de colores nunca decepciona, pero este era para llorar. No me la comí por supuesto.

No quedó aquí la cosa…

Miguel pidió espaguetis al pesto. La cosa iba en la misma dirección. Unos espaguetis hervidos y pasados,  sin ningún tipo de salsa, y con albahaca seca espolvoreada por encima, y aparte sirvieron queso rallado.

A mi la pasta sin salsa no me gusta, pero te haces una pasta hervida, le pones un buen aceite crudo por encima y un buen parmesano, y es un plato completo y sano.  Pero allí esperabas el pesto, y solo apareció unas pocas hojas secas de bote.

En fin…

El bar llevaba mucho años en traspaso, (me imagino por falta de ilusión) al final lo han podido traspasar.

Si todas las cosas las hacemos con pasión funcionan, si las hacemos sin conocer el trabajo que desempeñamos y no le ponemos ilusión, amor y ganas, todo lo que hagamos esta abocado al fracaso.

Hoy me ha dado por ser reflexiva (risas).

Si quieres ver cual ensalada es más bonita que la otra.  Pones en el buscador: “Ensaladas en tabla”   y te salen todas las ensaladas. No tengo abuela , ya lo sabes (risas).

hoja de mostaza

Ingredientes para 4 comensales:

  • 4 espárragos blancos en conserva
  • 1 manojo de espárragos verdes
  • Chips de Kale con anacardos
  • 1 pera blanquilla al punto
  • Germinados de guisantes
  • 1 lata de tronco de atún
  • 1 lechuga hoja de roble
  • Pepinos pequeños
  • Flores de mostaza
  • 1 aguacate al punto
  • Olivas de kalamata
  • Semillas de sésamo
  • Hojas de mostaza
  • 4 tomates cherry
  • Mostaza antigua
  • 4 albaricoques
  • Semillas Chía
  • 4 rábanos
  • AOVE
  • Sal

 

ensalada con albaricoques

Elaboración:

1º Pelamos los espárragos los lavamos, y hacemos tiras finas con el pelador. Ponemos en un bol las tiras de espárragos en agua y hielo.

2º Partimos los tomates  por la mitad. Cortamos a rodajas el pepino, rabanitos y reservamos.

3º Pelamos la pera, quitamos las semillas, y la partimos a tiras. Cortamos a gajos los

4º Cortamos las puntas de los espárragos blancos,y el resto  a trozos pequeños

Cortamos a medias lunas el aguacate. Desmenuzamos a trozos grandes el atún

5º  Lavamos, centrifugamos y cortamos las hojas de las lechugas a trozos pequeños

6º Ponemos las lechugas encima de la tabla, y disponemos todos los ingredientes repartidos por encima. Finalizamos con las tiras de espárragos verdes, los pétalos de flores, los germinados de guisantes, las semillas de chía,  kale, y finalizamos con la vinagreta de mostaza.

 

Vinagreta de mostaza:

En un bol ponemos la mostaza, el aceite, sal, y vinagre si nos gusta. Mezclamos todo con un batidor de varillas pequeño y regamos la ensalada con la vinagreta.

ensalda con albaricoques