Ikea

Antes de ayer Miguel recibía un correo haciéndole saber que le invitan a la inauguración de  la nueva tienda Ikea el día 4 de Diciembre. Como es para unos pocos privilegiados había que confirmar la asistencia al evento, mientras decidíamos si o no, yo, nos damos cuenta que dice…

¡Agotado!

No hubiéramos ido, ya que era alas 4 de la tarde y Miguel trabaja, y a mi si no me llevan en coche no voy a ningún sitio. La nueva tienda generará, 500 puestos de trabajo, y tiene 4.000 metros de tienda.

“Todo lo que veis en estas fotos es de Ikea, menos el cuadro que  lo he pintado yo, y los faroles son de Natura, y el cojín de flores de Zara Home”. Mi casa debe tener, un 70% de Ikea, 20% de Zara, y 10% por ciento de varias tiendas.

Como soy muy práctica, desde que cumplí 50 años me gusta que haya pocos muebles y sencillos, que  el salón sea amplio, que se pueda limpiar en un momento y que sea blanco-crudo es un color que me transmite paz.

Ikea tiene una ventaja, que cuando te cansas al cabo de unos años (yo  al cabo de 6 años) te puedes cambiar los muebles.

¿Veis la pared blanca de atrás?  pues esconde un secreto…

Un mueble librería hecho a medida de color  marrón oscuro, negro como la noche y una chimenea muy bonita, pero que todo en conjunto es horroroso, no han querido quitar el mueble porque le dan un valor que en realidad no tiene, ya que no se lleva. Como no quería ver  el mueble, hice una pared, cuando me vaya la tiraré  y aparecerá de nuevo el mueble, y asi todos contentos y felices.

Eso es lo bueno de Ikea que sus muebles cuestan poco, te ayudan a vivir pequeños momentos por poco dinero,y no te sientes atrapado en el pasado, como es el caso de este mueble, que costó mucho dinero y ahora no lo quieren cambiar.

¿Veis que el sofá esta en varios lados? tengo dos sofás, a este no le encuentro su sitio, además solo lo utilizo para decorar y que duerman los cojines,  ah y alguna amiga que a veces se queda a dormir (risas). Miguel y yo utilizamos otro que es cómodo, amplio, y en el que casi siempre nos quedamos dormidos (risas).

La gente sufre al desprenderse de cosas materiales que le recuerdan el pasado, pero es un error, ya que no les deja avanzar en la vida.