Zanahorias a baja temperatura. Con la cocina a baja temperatura podemos cocinar todos los ingredientes que queramos. Estas zanahorias son deliciosas.

Zanahorias a baja temperatura

Las zanahorias a baja temperatura las podemos comer solas o acompañadas de queso feta, o requesón.

Si algo detesto de las “dietas” es que desde que soy niña y empecé a los 11 años mi primera dieta, me decían… Para picar entre horas, puedes comer zanahoria cruda. Pero vamos, que a pesar de tantos años sigan diciendo para matar el gusanillo come zanahoria cruda, es de un aburrido que para qué te cuento (risas).

También podemos hacer con estas zanahorias un humus. O comerlas entre horas, que estas si que estan buenas con  especias por encima, nada que ver con las crudas.

Cocinar a baja temperatura deja la carne, verduras, o pescado mas  jugoso, suave, y delicados. Al cocinarlo en su propio jugo ayudamos a que conserve todas sus propiedades.

Es que me encanta comer verduras, si son de color naranja mucho mas, ya que tienen caroteno, que es muy beneficioso para el organismo. Asados o en cremas, la zanahoria, el boniato o calabaza son deliciosos.

No dejéis de comer estos ingredientes durante todo el año, pero ahora que hace frío, después de cocinar la zanahoria a baja temperatura, le añadimos caldo, trituramos, calentamos y es un plato que nos ayudará a reconfortarnos.

Ingredientes:

  • 1 manojo de zanahorias con hojas
  • Un poco de tomillo en hojas seco
  • 1/2 cucharada de café de miel cruda
  • 1 cucharada de AOVE
  • Escamas de sal negras
  • AOVE
  • Limón
  • Sal

Elaboración:

  1. En un bol ponemos todos los ingredientes para realizar la mezcla que acompañaran a las zanahorias, mezclando bien.
  2. Lavamos y pelamos las zanahorias. Las ponemos en una bolsa de vacío.
  3. Añadimos la mezcla y sellamos la bolsa al vacío.
  4. Cocinamos a 65 grados durante 1 hora.
  5. Sacamos las zanahorias de la bolsa. Ponemos en un plato. Ponemos sal en escamas, y un chorrito de AOVE por encima.